Un día me desperté y otros siguieron durmiendo. Ahí me levante y luego de mirar alrededor y ver lo prescindible que se convierten las cosas que me rodean, sentí la necesidad de pintar esa segunda capa y remendar las malas experiencias. Un día uno se levanta como si fuese un muñeco de trapo, otro día puede sentirse un todo terreno. Vaya sorpresa nos damos si nos despertamos sin poder dejar de reír reír y reír, y de un modo constructivo en el espejo decimos ¡juera bicho! que sin su permiso, voy a intentar despertar feliz. Despertar con una sonrisa y pensar “es mía, no me la robe”, madurar al recordar esa que llamaba “Muerte de una amistad anunciada”, y valorar las que sin duda permanecerán hasta el final.
Qué lindo son los días así.
21 marzo 2012
Les traigo ahora un día en formato reflexión.
13 marzo 2012
Te quiero mas que..

Te quiero más que a mi tapa ojeras.. (comparando con el Vino ) :
Yo no sé si los vinos tienen sentimientos, aunque estoy segura que transmiten muchas emociones.
Hoy cuando me estaba maquillando me preguntaba si el vino necesita ese toque de madera como base, porque si no no tiene una piel tersa.
Bueno, yo más que para estar linda, utilizo el tapaojeras para no parecer una zombie. Tal vez para el vino, lo más parecido a mi tapaojeras, sea la aireación que necesita para despertarse del sueño de la botella.
No me sé pintar, por ello no lo hago, no por natural, sino por inculta en el tema.
Ahora, sin mi corrector, que me ayuda a cubrir las ojeras y el hinchazón de ojos de la mañana, puedo salir a la calle, pero asusto un poco.
Como el vino que después de muchas horas en reducción necesita decantarse.
Lo único que sé es que cuando me olvido el tapaojeras es peor que cuando me olvido el abridor.
Una vez vi o leí un cuento en que alguien decía “te quiero más que la sal” y la princesa se enfadaba porque le sabía a poco. Después una maldición le mostró lo que sería la vida sin sal.
Si amo a alguien más que a mis horas de sueño, al estar en mi casa, a mi obsesión por el orden, al dormir hasta que te duela la columna, y a mis momentos de desestrés mientras me fumo un pucho.. lo prometo que ese sentimiento sólo es comparable al tapaojeras que necesito para seguir queriéndolo a este ritmo :)
Espero en cuanto lleguen los rayos de sol, haya encontrado la manera de estar cerca de él sin necesidad de taparme las ojeras y que pueda dormir con la cara desnuda en su pecho...(igual ya lo hago)
Te quiero más que a todo eso..
Porque los vinos que te enamoran no les hace falta que se les cubra la piel..
Dilema
Elegir entre un caoba claro y un caoba oscuro es un dilema, pero dilema dilema es cuando tenes que elegir entre ser el malo de la película para hacer un bien o el bueno y hacer un mal.
Si ellos son felices sin saber la verdad ¿Qué se debe hacer? ¿Intervenir o dejar hacer? ¿Qué?
¿Rubor o esa base pálida? Es un dilema, pero el dilemon es cuando tenes tan buenas razones para hacer algo como para no hacerlo.
Cuando tenes un dilema ya no se trata de que queres elegir sino de que preferís perder.
Una elección es decidir entre dos cosas buenas, pero un dilema es elegir entre dos malas.
¿Qué perder? De eso se trata un dilema. Definir cuál es la pérdida más soportable.
Sabes que sos el malo de la película pero sabes también que tenes tus razones. Sabes que está tan mal hacerlo y tan mal no hacerlo.
Si un dilema es elegir entre dos males yo elijo el que puedo, el más bólido tal vez, elijo el mal del no hay tal crisis.
Usar tacos si o si aunque me reviente los pies eso es un dilema, pero tener que hacer lo contrario a lo que sentís… matate con ese dilema.
Nunca es claro quién es el malo de la película. Incluso el malo de la película tiene su propio dilema, hace lo que hace porque tiene que elegir entre dos males.
Elegir que perder, de eso se tratan todos los dilemas.
No me sueltes la mano
No sé si lo recuerdo o me lo contaron pero cuando era chiquita mi mamá me decía ‘dame la mano para cruzar la calle’, y yo le decía ‘no, no te la doy, te la presto’, porque dar la mano me sonaba a darla, sacármela y darla ¿pero dar una mano no es un poco eso?
Dar una mano a alguien es mucho más que hacer un favor. No es dedicar unos minutos que te sobran o prestar una remera que no usas, es dar una parte tuya, es darte vos.
Dar la mano es aferrarte y aferrar al otro. Cuando el mundo se vuelve un abismo y todo se cae tus manos no se aferran a algo, se aferran a alguien, alguien que no te deja caer.
Cuando vos diste tu mano ya no hay forma de soltarla, ya no es tuya, está unida a la del otro, las dos manos son una.
Las manos nos unen, nos suman, cuando damos la mano dejamos de ser yo para ser nosotros.
Mi mano ya no es mía, es tuya, o nuestra. Nunca voy a soltarte la mano, pase lo que pase.
Hombres y mujeres
Y un buen día se inició la tan nombrada y conocida “revolución femenina”…
¡Uy Dios! ¿Quién me metió en esto sin consultarme? Justo vivir esta transformación tan amorfa…Entonces se llegó a lo que algunas creen
“Igualdad entre los sexos”. A saber:
-1 ¿Quién carajo quiere ser igual que un hombre? (¿Ven mis términos? Las mujeres de antes no hablaban así. Hasta Mirta Legrand decidió decir “carajo” después de 80 años para que le den pelota).
-2 Ganamos espacios dicen… ¿Pero cuántos perdimos? Y lo que es peor, tal vez perdimos el más importante: “La magia de la femineidad”
-3 Cuando un hombre me dice: -No bolú…Pienso ¿Esto es igualdad? Dejame a mí en el lugar de fémina que me corresponde, lo prefiero. No cambio mi esencia y mi lugar por ninguna supuesta igualdad. No quiero tampoco ser un par de ellos, ya que tienen un lugar masculino que ni rozar me interesa. Sí compartir, si educar a nuestros hijos juntos, sí sentirme frágil y permitir que me protejan. Sí Compartir no Competir.
-4 En este fastuoso camino perdimos la conquista, ya no nos seducen, es todo rapidito o nada… Ok nada.Yo amo el ritual de la seducción, el juego de intercambiar miradas, el acúmulo de deseo, el conocer al otro de a poco.Y no pasa por ser moderna.
Ya no quedan hombres como los de antes

La primera frase: EL TÍTULO ES MENTIRA. Así de rotundo. Solo quería tirar del repertorio popular pero esta nota trata precisamente de todo lo contrario.
Seguiré tenaz defendiendo que las calles están plagadas de hombres y mujeres buenos, que tanto los unos como las otras necesitan un amor que vaya que existe y está ahí tan lejos de ti como tu propia sombra.
Pero, míralos, repitiéndose en las tertulias que mucha chica hermosa pero ninguna que valga la pena, que sólo las mueve el interés, que los hombres buenos están ocupados o son gays y además, que ya no quedan hombres como los de antes: galantes, detallistas, caballerosos ¡y si existe alguno, huye porque algo malo tendrá! Y suspirando por los actores de las películas en blanco y negro, que se quitan el abrigo para que su chica no pase frío mientras pasean de noche por las calles...
Esto no es una competencia para encontrar el mejor género.
De a dos no se puede cocinar
Mas allá de asumir un compromiso, de adherirnos a la idea social básica, al sexo seguro, al miedo a la soledad, quizás a la prolongación de la especie! Y vaya saber que otra enorme cantidad de motivos que existan.La pregunta sigue siendo la misma: ¿Por qué decidimos compartir nuestra vida con otra persona? Hablamos de parejas. ¿No es en el fondo una idea perversa?
Una vez pensé en compararlo con “cocinar de a dos”, imagínense: ¿Cómo hacer para ponerte de acuerdo y saber cuál es el momento exacto para dar vuelta una tortilla?, o peor aún: La carne,¿Se puede consensuar y discutir, ponerse de acuerdo para cuando esta “a punto” la carne? O será un asunto de pura subjetividad..
Entonces , pensemos, que hacemos acá si estamos hablando de un imposible.
Es cierto, quizás no me equivoque y sea imposible cocinar de a dos, pero .. ¿ A quién le gusta comer solo?
Yo creo que cuando decidimos compartir nuestras cosas, nuestros besos, nuestro cariño, las cosas más importantes, nuestra vida! Con una persona, lo que en realidad estamos haciendo es ponernos de acuerdo en el Menú.
Hay tantas recetas, y si logras encontrar la tuya es la hora de ir a los bifes.
Amor & Crisis
Todos buscamos amor. No es una patraña, o aun peor, algo cursi. Tampoco es ninguna mentira. Lo sé, precisamente porque me lo contaron. Quizás no todos y cada uno de ustedes, pero si hablando en general, todos, los solteros, escarmentados, mal tratados, y otros especímenes, distintos en tamaños, edades y hasta genero, pero los suficientes como para formular esta teoría: todos buscan amor. Asustan, de ser tantos y tan distintos, que sin embargo, asombran por las ganas comunes.La situación es siempre igual: uno/a va y se encuentra de un modo pactado o no (lo que antes le decían cita) y tras unas copas y canciones, inevitablemente nos contamos “lo nuestro”: ya sea estudios, aficiones, viajes, infancia, estado civil, lo que nos gusta y no nos gusta de nuestras vidas y al final… (no me lo podrán negar) el peso más importante de toda conversación desemboca con mucha frecuencia en el amor.Se preguntarán ¿Porqué?, nos comportamos por naturaleza y reaccionamos por igual, tras experiencias de vida drásticas: Un amorío fallido, una rutina aburrida, una soledad que de repente se antoja de insostenible, una enfermedad, un enamoramiento que nos encuentra por sorpresa y ahí arranca algo que no se puede (y no se debería) jamás detener. Esa búsqueda que de nuestro interior explota, no es un llamado de socorro, sino un grito del alma.¿Qué tiene que ver esto conmigo? Lo hice probablemente. Pero, algo he aprendido, primero lo que no quiero (los “porque” nombrados antes) y luego lo que sí quiero. No se trata de planificar tanto, porque las expectativas acaban siendo límites, y esos límites se transforman en frenos, totalmente absurdos y lo que realmente quiero es sorprenderme. ¡Que se aviven las neuronas! , ser Feliz.
Al comienzo del año me decía a mi misma: Mi deseo no es el trabajo, ni el dinero, ni siquiera viajes, lo que de verdad deseo para este año, es amar, y que me amen mucho. Y que verdades que deseé. Llevo muy bien hechos esos deberes, y en eso aun estoy…Lo que yo buscaba, acá lo tengo. Lo que todos buscan…Me enamoré, y ¡ufff! que duele mucho de vez en vez, pero hasta eso lo atribuyo completamente a la felicidad. Porque más de una vez vas a sentirte en crisis. ¿Pero cuando no te sientes así? , si casi la vida entera se vive como si fuese una: la de la adolescencia, la de nuestras relaciones, las de las peleas de padres, la de los 15, los 18, y la de pasar a cumplir con decena en dos. La de las dudas existenciales, mas las laborales, las de porque siempre me sale mal o porque siempre a fulanito le va mejor si se esfuerza mucho menos. Si queremos, inclusive, son crisis útiles. Voy a recordarles, la crisis es una oportunidad, y no es que quiera ver la vida color rosa, es la definición de la palabra: analizar o estudiar algo para poder realizar un juicio. Concluyendo para no seguir de tema en tema: lo que nos sacude el alma, de aquí hacia allá, una y otra vez, no es crisis, es Amor, ¡Búsquenlo! Que el amor no es ciego, que lo miras y te embobas, como si no hubiera nada más que ver. No van a poder arrepentirse de sentir la comodidad de tener al lado, a alguien que nada en su presencia estorba, como si se produjera una extraña simbiosis., y sea parte de ustedes.